El amor es el sentimiento
más importante de los seres humanos. El amor es comprender, servir, dar,
compartir, querer, respetar y convivir; algunas veces llegamos a confundir el
amor como algún placer o ilusión pero el amor es algo más que eso, pues nos llena
de alegría y es un motivo de vida, es por ello que en este blog les comparto información
interesante y entretenida sobre este tema.
¿Por qué creemos
que el amor puede ser un sueño y no una realidad?
Muchas veces llegamos a creer que el amor es un sueño o
una fantasía por el simple hecho de
tener una mala experiencia y/o algún engaño pues no imaginamos la realidad que
escondía esa persona y al descubrirlo nos sentimos decepcionados y creemos que
el amor no existe, que no es real, que es un sueño o fantasía. No sólo creemos
que el amor es un sueño o fantasía cuando estamos lastimados también llega a
suceder cuando estamos locamente enamorados, pues pensamos que es demasiado
bueno para ser verdad. Lo cierto es que el amor existe en la vida real “No
podemos vivir sin él... pero no podremos encontrarlo sin esfuerzo: hay que
aprenderlo”, debemos aceptar las caídas de la vida y aprender de ellas, no
creer que ya todo está perdido. Independientemente que no existan emociones
fuertes que muevan el interior, el amor persiste como comportamiento y como
actitud permanente “sólo el amor da orientación a la vida, salva del sin
sentido de la existencia, da plenitud al ser y nos eterniza en el tiempo. Quien
quiera ser debe amar y quien ama se vuelve “dios” sin ser Dios.”
ENAMORARSE
ES UN “JUEGO” QUE SE INICIA EN SOLO MEDIO SEGUNDO, LO QUE TARDA EL CEREBRO EN
DESATAR UNA OLEADA DE SUSTANCIAS QUÍMICAS CUANDO SE TOPA CON SU MEDIA NARANJA.
Que los sentimientos amorosos no se forman en el corazón sino en el
cerebro, es algo que la ciencia ha demostrado hace tiempo.
¿Pero dónde exactamente?
Se suele decir que se ama con el corazón, pero, para ser precisos, los
seres humanos amamos con el cerebro. Cuando nos enamoramos
"locamente", se activa una red neuronal denominada sistema de
recompensa cerebral. Esta red está asociada con la motivación, el placer, la
gratificación emocional y el intenso deseo. El amor, según entienden las
neurociencias, es más que una emoción básica: es un proceso mental sofisticado
que afecta nuestros cerebros a través de activaciones en áreas específicas, pues enamorarse provoca una respuesta adictiva similar
a la de la cocaína. Cuando una persona es víctima de las flechas de Cupido, se
activan hasta 12 áreas cerebrales encargadas de liberar sustancias
químicas (neurotransmisores y hormonas) que
inducen euforia (Estado de excitación que tiende
al optimismo, provocado por ciertas satisfacciones
físicas o psíquicas.)
Por estas reacciones se
compara al amor con una droga ya que activa la producción de sustancias en el
cerebro asociados al placer. Por ejemplo cuando nos damos un beso, los labios
envían rápidamente señales a nuestro cerebro y en cuestión de segundos un
aumento de norepinefrina te hace sentir como si descendieras a toda velocidad
de una montaña rusa, sudas y tu pulso se acelera. Con el beso también se libera
dopamina, hormona relacionada con el sentimiento de euforia y de adicción.
LAS HORMONAS DEL AMOR
En la cascada de reacciones emocionales se encuentran las sustancias
químicas estas son las que hacen que una pasión amorosa descontrole nuestra
vida y también son las que explican buena parte de los signos del
enamoramiento.
Los síntomas del
enamoramiento que muchas personas hemos percibido alguna vez, si hemos sido
afortunados, son el resultado de complejas reacciones
químicas del organismo que nos hacen
a todos sentir aproximadamente lo mismo, aunque a nuestro amor lo sintamos como
único en el mundo.
A través del sistema nervioso, el hipotálamo
envía mensajes a las diferentes glándulas del cuerpo ordenando a las glándulas suprarrenales que aumenten inmediatamente la producción de
Adrenalina La adrenalina es un
neurotransmisor que actúa en la activación de los impulsos nerviosos. Sus
principales efectos sobre el organismo son el aumento de la presión sanguínea y
del ritmo cardíaco, la estimulación del sistema nervioso central, la dilatación
de los bronquios y la regulación de los procesos digestivos, que se realizan
con mayor lentitud.
Noradrenalina Compuesto del grupo de las
catecolaminas que actúa como neurotransmisor central.
El verdadero
enamoramiento parece ser que sobreviene cuando se produce en el cerebro la FENILETILAMINA, compuesto orgánico de
la familia de las anfetaminas como respuesta a la presencia de FEROMONAS en el ambiente.
Feromonas Sustancias
secretadas por un ser vivo que pueden influir en el comportamiento de otro
individuo de la misma especie, como lo es la atracción.
Al inundarse el
cerebro de FENILETILAMINA, éste responde mediante la secreción de:
Dopamina Neurotransmisor
responsable de los mecanismos de refuerzo del cerebro, es decir, de la
capacidad de desear algo y de repetir un comportamiento que proporciona placer.
Oxitocina Hace brotar la leche, y además
un mensajero químico del deseo sexual.
Estos compuestos químicos combinados hacen que
los enamorados puedan permanecer horas y
noches enteras conversando, sin sensación alguna de cansancio o sueño.
Con el tiempo el
organismo se va haciendo resistente a los efectos de estas sustancias y toda la
locura de la pasión se desvanece gradualmente, la fase de atracción no dura
para siempre, para conservar la pareja es necesario buscar mecanismos sociales
y culturales (convivencia, costumbre, intereses mutuos, etc.), hemos de luchar
por que el proceso deje de ser solo un proceso químico.